La estación de Utah, tras su adquisición por Reed Hastings, anticipa un modelo orientado a la creación de una comunidad exclusiva sustentada en un sistema de membresías, desarrollo inmobiliario de alto nivel y una experiencia de esquí alejada de las grandes aglomeraciones.
La evolución de Powder Mountain, en Utah, va más allá de la adquisición anunciada el pasado año. La estación, comprada por Reed Hastings ha empezado a materializar un nuevo planteamiento como comunidad privada de esquí, un modelo que apuesta de forma clara por la exclusividad, la regulación del acceso y una experiencia diferenciada frente a la masificación que caracteriza a buena parte del esquí en Norteamérica.
Tras la compra, cifrada en torno a los 100 millones de dólares, el proyecto ha ido definiendo con mayor claridad sus ejes principales: una comunidad restringida a unas 650 familias, un sistema de membresías de elevado precio, un ambicioso desarrollo inmobiliario de alto nivel y miles de acres de terreno destinados a un esquí más auténtico, con extensas áreas de nieve virgen y una implantación moderada de remontes.
El funcionamiento del modelo se basa en membresías anuales con un coste de 25.000 dólares, a las que se añade una cuota de entrada, y que otorgan acceso exclusivo a 2.700 acres de nieve virgen, mientras que otros 5.300 acres continúan disponibles para el público general. Para integrarse en esta comunidad privada es imprescindible adquirir una vivienda dentro del desarrollo inmobiliario Powder Haven, cuyos precios arrancan en torno a los 2 millones de dólares. El proyecto establece, además, un tope de 650 familias y contempla que los ingresos procedentes de la venta de propiedades se destinen a financiar mejoras en las zonas abiertas de la estación, como la instalación de nuevos telesillas y otras infraestructuras.
Bajo este planteamiento, la nieve deja de concebirse únicamente como un recurso deportivo para transformarse en un activo residencial y patrimonial, reforzando una tendencia al alza en los destinos de alta gama: el esquí entendido no como una práctica puntual, sino como un componente central de un estilo de vida exclusivo y fuertemente restringido.
Powder Mountain se ha consolidado como un auténtico banco de pruebas de nuevas dinámicas dentro de la industria de la nieve. Conceptos como exclusividad, control del acceso, comunidad privada y esquí sin aglomeraciones comienzan a adquirir relevancia entre determinados segmentos de clientes con alto poder adquisitivo.






