La neozelandesa Alice Robinson marca un hito en su carrera con una victoria en el gigante de Copper Mountain, en Colorado.
La esquiadora neozelandesa se convirtió el pasado sábado en la primera mujer ajena a Europa y Norteamérica en alcanzar cinco victorias en la Copa del Mundo, gracias a su brillante actuación en el gigante de Copper Mountain.
Alice Robinson —que cuenta con tan solo 23 años— dominó la primera manga con el mejor crono, mostrando una agresividad perfectamente controlada y un estilo de esquí impecable sobre la nieve dura del trazado estadounidense. En la segunda bajada, lejos de ceder ante la presión, volvió a mostrarse sólida y contuvo los ataques de sus rivales, firmando un tiempo final que la llevó directamente a lo más alto del podio.
Con este quinto triunfo, Robinson supera un umbral simbólico en la Copa del Mundo y se consolida dentro de un grupo muy reducido de esquiadoras que, fuera del tradicional eje alpino y norteamericano, han logrado asentarse en la élite con resultados consistentes.
Su victoria supone, además, un impulso significativo al inicio de una temporada marcada por una competencia cada vez más estrecha y por la irrupción de una nueva generación que está redefiniendo el panorama de las pruebas técnicas.
Continuando con la carrera, la austriaca Julia Scheib terminó en la segunda posición, a casi un segundo del registro ganador, mientras que la noruega Thea Louise Stjernesund completó el podio con una tercera plaza que confirma su creciente nivel en las disciplinas técnicas.
Tras el gigante de Copper Mountain, la Copa del Mundo femenina continuará con las próximas pruebas de velocidad. El éxito de Robinson no solo refuerza la emoción en la disciplina técnica, sino que anticipa un invierno de gran nivel, con duelos vibrantes entre distintas generaciones y estilos de esquí. La temporada acaba de comenzar, pero lo mostrado en Colorado deja claro que Alice Robinson aspira a consolidarse como una de las figuras clave del invierno 2025-26.






