Cataluña supera el millón de esquiadores en una temporada impulsada por nieve abundante.
Las estaciones gestionadas por Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya han superado por primera vez el millón de visitantes en una sola temporada. En total, 1.018.801 esquiadores han pasado por La Molina, Vall de Núria, Vallter, Boí Taüll, Espot y Port Ainé durante el invierno 2025-2026.
La temporada se ha extendido durante 124 días, desde el Puente de la Purísima hasta Semana Santa, con La Molinaliderando la afluencia con más de 400.000 visitantes.
El factor determinante ha sido la nieve.
Los espesores acumulados han alcanzado cifras destacadas en la última década, con 673 cm en Vallter y 578 cm en Boí Taüll. Este volumen ha generado un efecto directo en la demanda, aumentando tanto la afluencia como el uso de servicios complementarios dentro de las estaciones.
Más allá del dato puntual, el impacto es estructural. Según su presidente, Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunyarepresenta hasta el 11% del PIB en las comarcas donde opera, consolidando el esquí como motor económico clave en el Pirineo catalán.
También se observa una diversificación del perfil de usuario.
El sistema Flexipass ha registrado más de 3.300 usuarios, acumulando cerca de 14.000 jornadas de esquí, mientras que el programa escolar Esport Blanc ha movilizado a 157.500 alumnos. A esto se suma el crecimiento del público infantil, con más de 112.000 forfaits vendidos.
La actividad competitiva ha sido otro eje relevante. Bajo el paraguas de Pirineu365, se han celebrado 53 días de competiciones con más de 5.500 participantes en disciplinas como esquí alpino, snowboard o ciclismo.
En paralelo, Baqueira Beret vuelve a confirmar su consistencia dentro del mercado español, superando los 1.050.000 visitantes. Es la cuarta vez en cinco años que alcanza esta cifra, en una temporada de 129 días marcada también por fuertes nevadas, con acumulaciones de hasta 944 cm en cotas altas.
El balance conjunto dibuja un escenario claro: la nieve ha sido el catalizador, pero el crecimiento responde a una estructura cada vez más sólida, con estaciones capaces de absorber volumen, diversificar su oferta y extender su actividad más allá del invierno.
El siguiente paso ya está en marcha.
Las estaciones trabajan en la campaña de verano con un objetivo concreto: reducir la dependencia estacional y consolidar el Pirineo como destino activo durante todo el año.






