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El dispositivo creado por estudiantes que podría cambiar la seguridad en los tree wells

by Skiaar
6 jul 2026

Una innovación universitaria abre una nueva vía para mejorar la seguridad durante los días de nieve profunda.

El powder es una de las experiencias más buscadas por muchos esquiadores. Pero de las más impredecibles.

Gran parte de la atención en seguridad sigue centrándose en las avalanchas, pero hay otro peligro mucho menos visible que cada invierno provoca accidentes graves dentro y fuera de las estaciones: los tree wells, los huecos de nieve que se forman alrededor del tronco de los árboles.

Un equipo de estudiantes de la Universidad Estatal de Oregón ha desarrollado un dispositivo pensado específicamente para este escenario. Su objetivo es sencillo: ganar el tiempo suficiente para que un rescate sea posible.

Los tree wells aparecen cuando la nieve se acumula alrededor de las coníferas dejando una cavidad de aire junto al tronco. Desde la superficie parecen parte del manto nivoso, pero si un esquiador o snowboarder cae dentro puede quedar atrapado cabeza abajo en cuestión de segundos.

En esa posición resulta extremadamente difícil liberarse sin ayuda. La nieve continúa deslizándose hacia el interior del hueco y aumenta el riesgo de asfixia incluso sin que exista una avalancha.

Los estudios sobre inmersión en nieve profunda indican que la gran mayoría de las personas no consigue salir por sus propios medios, lo que convierte la rapidez del rescate en un factor decisivo.

Así funciona Tree Well Guardian

El proyecto, bautizado como Tree Well Guardian, nació como ejercicio de diseño de producto dentro de la universidad.

El sistema se instala en la bota del esquiador y permanece inactivo durante toda la jornada. Si detecta que el usuario permanece invertido, una posición característica de las caídas en tree wells, inicia una cuenta atrás de diez segundos. Si no recupera una posición normal, envía automáticamente una alerta GPS con la ubicación del accidente.

Ese breve margen pretende evitar falsas alarmas provocadas por movimientos normales durante la práctica del esquí.

La idea surgió después de que varios estudiantes comentaran los accidentes mortales relacionados con tree wells ocurridos en el entorno de la estación de Mount Bachelor, en Oregón. El proyecto obtuvo el segundo premio en Invent Oregon, una competición universitaria de prototipos, y sus creadores continúan desarrollándolo para evaluar su viabilidad comercial.

La aparición de este dispositivo refleja una tendencia cada vez más evidente en el sector outdoor: la incorporación de sistemas inteligentes capaces de pedir ayuda de forma autónoma.

En los últimos años han comenzado a desarrollarse soluciones que utilizan sensores de movimiento y geolocalización para detectar accidentes automáticamente. Algunas aplicaciones experimentales ya colaboran con patrullas de estaciones de esquí, mientras que funciones de localización integradas en los teléfonos móviles también han demostrado su utilidad en rescates reales.

Nada de ello sustituye al equipo de seguridad tradicional cuando se practica esquí de montaña o freeride en terreno de avalanchas, donde el ARVA, la pala y la sonda siguen siendo imprescindibles. Sin embargo, dentro de las estaciones, donde muchos usuarios no llevan este material, estas nuevas tecnologías podrían convertirse en una capa adicional de protección.

En montaña, los rescates suelen depender de minutos. Por eso, el verdadero valor de proyectos como Tree Well Guardian reside en permitir que alguien sepa que existe un problema antes de que sea demasiado tarde.

A medida que los sensores, la geolocalización y la conectividad se integran en el equipamiento outdoor, la seguridad en la nieve podría dejar de depender exclusivamente de la reacción humana para apoyarse también en sistemas capaces de actuar de forma automática cuando más se necesitan.