Cuando aún faltan semanas para que el otoño se asiente del todo, Val Senales sorprende con una apertura temprana. Con apenas una pista abierta, este rincón del Tirol del Sur se convierte en el primer destino de nieve para clubes, profesionales y amantes del esquí que no pueden esperar al invierno.
Con el calendario apuntando todavía a septiembre, solo tres estaciones de esquí resisten abiertas en Europa: Stelvio en Italia, Zermatt y Saas Fee en Suiza. La lista es corta, y lo fue aún más tras el cierre del glaciar de Hintertux, en Austria, que por segundo año consecutivo decidió apagar los remontes a principios de agosto. Las razones fueron económicas: mantener abierta una estación en verano, con poca nieve y mucho gasto energético, ya no compensaba.
Pero donde algunos retroceden, otros avanzan. Y este viernes 19 de septiembre, Val Senales entra en escena, adelantándose al calendario con una apertura tan inesperada como bienvenida.
Nieve justa, esfuerzo enorme
No ha sido una apertura sencilla. A principios de septiembre, una serie de nevadas aisladas cubrieron parte del glaciar. No fue una gran nevada, pero sí la suficiente como para que el equipo de montaña pisara, cuidara y conservara cada copo como si fuera oro. Parte de esa nieve incluso fue almacenada en ventisqueros para garantizar continuidad.
¿El resultado? Una pista. Solo una. Pero en estas fechas, una pista es suficiente para volver a soñar.
Para los que no pueden esperar
Con la temporada de esquí en Sudamérica finalizando y Nueva Zelanda cada vez más inaccesible para muchos equipos europeos, tener nieve entrenable en Europa en septiembre es un lujo. Especialmente para los clubes y corredores que necesitan tocar nieve lo antes posible.
Para llegar hasta la zona esquiable hay que subir por carretera hasta el teleférico de Grawand, que ya transporta turistas desde el 12 de septiembre. Desde su estación superior, a 3.212 metros de altitud, se accede a la zona de entrenamientos.
La joya todavía espera
La Leo Gurschler, mítica pista bautizada en honor al fundador de la estación (12 de julio de 1975), sigue cerrada. Esta pista es un clásico para entrenamientos de técnica y velocidad, usada por selecciones nacionales y corredores de Copa del Mundo. Se espera que esté lista para principios de octubre, si las condiciones se mantienen estables.
Por ahora, habrá que conformarse con una pista más modesta, pero perfectamente válida para los primeros giros de la temporada.
Un invierno anticipado
La estación confía en no tener que cerrar más hasta mayo. Las temperaturas ya han bajado notablemente y, aunque las cámaras del glaciar no muestran nuevas nevadas desde el 10 de septiembre, el frío es suficiente para conservar lo que hay.
Mientras tanto, Hintertux podría abrir en los próximos días y en Noruega, Galdhøpiggen también ha comenzado a preparar pistas, aunque no ha anunciado fecha definitiva. Si el tiempo lo permite, podría ser este mismo fin de semana.






