Cinco glaciares alpinos mantienen viva la magia del esquí este verano, desafiando el calor extremo.
Mientras las playas se llenan de sombrillas y las ciudades arden bajo las olas de calor, en lo más alto de los Alpes aún queda un resquicio de invierno. Este fin de semana, el emblemático glaciar de Saas-Fee, en Suiza, abre sus pistas de verano, sumándose a las ya abiertas y elevando a cinco el número de estaciones activas para el esquí estival en Europa.
Las cinco estaciones abiertas:
- Hintertux, Austria
- Tignes, Francia (cerrará el 20 de julio)
- Passo Stelvio y Cervinia, Italia (compartida con Zermatt)
- Zermatt, Suiza (compartida con Cervinia)
El desafío de la nieve en tiempos de calor
Este verano no ha sido fácil para los glaciares. Junio marcó un récord histórico: toda la cordillera alpina estuvo por encima de los 0ºC, incluso en sus cumbres. En el Mont Blanc, el Colle Major (4.750 m) registró el 28 de junio una temperatura de +3,7ºC, y en Suiza se activó la alerta por riesgo elevado de fenómenos naturales debido al deshielo.
Aun así, las estaciones resisten. Los equipos trabajan contra reloj para preservar las pistas, extender mantas térmicas sobre la nieve y adaptar horarios y rutas para que el esquí en verano siga siendo posible, aunque cada año sea un poco más difícil.
Esquiar mientras se pueda
Las condiciones para deslizarse sobre un glaciar en julio son cada vez más frágiles, por eso quienes lo viven hablan de una experiencia casi mágica, entre la adrenalina y la nostalgia.
«Ve al glaciar mientras aún puedas» se repite entre esquiadores veteranos y amantes de la nieve. Y no es una exageración: cada año los periodos de apertura son más cortos y los glaciares más vulnerables.
Nieve en otras latitudes
Mientras Europa vive su verano, el invierno avanza en el hemisferio sur. Las estaciones de Australia, Argentina y Chile ya están en plena temporada. Y en Noruega, los glaciares de Galdhøpiggen y Stryn siguen abiertos, desafiando también al calor escandinavo.
El verano alpino ofrece algo único: esquiar mientras el valle florece, entrenar en alta montaña o simplemente contemplar el hielo desde una perspectiva diferente, consciente de su valor y de su fragilidad.
La temporada de verano en los glaciares está abierta. ¿Subes?






