La esquiadora italiana ha vuelto a ponerse sus esquís con el objetivo de preparase para Cortina d’Ampezzo 2026 tras su lesión en abril.
Han pasado 237 días desde la grave lesión que sufrió durante los Campeonatos Nacionales de Italia. El 3 de abril del año pasado, Federica Brignone se cayó a falta de apenas diez segundos para completar la segunda manga del gigante, una prueba que además estaba liderando. Su brazo quedó enganchado en una de las puertas del recorrido, desencadenando un accidente especialmente aparatoso. Como consecuencia, sufrió una fractura plurifragmentaria con desplazamiento de la meseta tibial y de la cabeza del peroné en la pierna izquierda, además de una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, según informó la Federación Italiana de Deportes de Invierno (FISI). La campeona fue operada de urgencia en Milán.
La esquiadora, que la pasada temporada se adjudicó también los Globos de Cristal de descenso y gigante, ha recibido ya la autorización de la Comisión Médica de la FISI para volver a trabajar sobre la nieve. En esta primera sesión, Brignone se limitó a realizar algunas bajadas con esquís recreativos, acompañada por personal técnico de la Federación Italiana de Deportes de Invierno, entre ellos su hermano y entrenador, Davide Brignone. También estuvo presente Giuseppe Abruzzini, responsable del equipo de fisioterapeutas de la FISI.
El objetivo inmediato del equipo es reforzar su estabilidad y aumentar su confianza en esta fase inicial. El plan de recuperación prevé combinar trabajo en el gimnasio con jornadas de entrenamiento progresivo en pista durante las próximas semanas.
Brignone tiene ahora la mirada puesta en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina 2026, que comenzarán el próximo 6 de febrero. Aunque se ha mostrado optimista respecto a la posibilidad de competir este invierno, mantiene una actitud prudente. Por ello, su presencia en la cita olímpica —en la que Italia será país anfitrión— continúa siendo una incógnita.






