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Wellness

Forestis 1800M , un refugio alpino elevado en los Dolomitas

by Antonio Rodríguez
12 sept 2025

Forestis Dolomites es más que un hotel: un retiro sensorial en plena montaña tirolesa, con spa natural, gastronomía de bosque y acceso directo a pistas.


A veces, el verdadero descanso no se encuentra en el silencio absoluto, sino en la armonía con lo que te rodea. En un rincón apartado de los Alpes tiroleses, Forestis Dolomites se presenta como un retiro que no quiere destacar, sino integrarse.

Tres estructuras verticales de madera se elevan desde el valle como prolongaciones del bosque. Dentro, suites con ventanales de suelo a techo que miran al sur, al Parque Natural Puez-Geisler. Afuera, una nieve que no cansa los sentidos, sino que los calma. Forestis no es un hotel, es una experiencia curativa: la del sol que calienta sin quemar, el aire puro que despeja, el agua que revitaliza, el viento que renueva.

Un legado recuperado

El enclave fue descubierto hace más de un siglo por la Monarquía Austriaca, que quiso construir allí un sanatorio para pacientes con tuberculosis. El proyecto nunca se terminó, pero el lugar conservó su energía intacta. Hoy, esa herencia se traduce en una filosofía, el lujo no está en el exceso, sino en la conexión.

La arquitectura se adapta a esa idea, líneas limpias, materiales nobles, protagonismo de la madera, piedra dolomítica y textiles naturales. Las suites combinan el confort alpino con la estética escandinava. Las más exclusivas cuentan con sauna privada, piscina en la azotea y minibar incluido. Perfectas para una escapada romántica, sin más plan que mirar las montañas mientras cae la tarde con una copa en la mano.

Gastronomía desde el bosque

El restaurante es un viaje sensorial. Cada noche cambia el menú, inspirado en el entorno, la tradición culinaria del Tirol del Sur y las estaciones. Los ingredientes proceden de granjas locales o se recolectan directamente del bosque. Las cenas, íntimas y sofisticadas, se sirven en pequeñas cabinas con vistas. No hay distracciones, solo buena comida y el rumor de las montañas. Como todo en Forestis, es una invitación a bajar el ritmo.

Spa que entiende la naturaleza

El spa continúa el discurso sensorial del hotel. Con piscinas climatizadas de agua mineral, tratamientos basados en maderas curativasy una atmósfera que no necesita música de fondo. La filosofía Wyda, el yoga celta, se integra con clases diarias y espacios para la contemplación.

Desde el bosque a la pista

La estación de esquí de Plose, con sus 40 kilómetros de pistas y vistas abiertas a los Dolomitas, está a solo unos pasos. Desde el hotel, un camino privado por el bosque lleva directamente a la pista. Todo está pensado para que no rompas la sensación de retiro: ni prisas, ni colas, ni multitudes. Solo tú, la nieve, y el sonido amortiguado de tus propios esquís.

Regresar, o quedarse

Forestis no intenta impresionar. Te conquista por lo que no dice, por lo que te permite sentir. Es un lugar para parejas que entienden el lujo como espacio, tiempo y silencio compartido. Un hotel que no quiere mostrarte todo, sino dejarte descubrir.