Gemma Tost toma el relevo de Xavier Bigordà al frente de Espot y Port Ainé, consolidando una etapa de paridad y visión estratégica en los dominios de montaña del Pallars Sobirà.
El Pallars Sobirà inicia un nuevo capítulo en la gobernanza de sus cumbres blancas. Gemma Tost ha sido designada como nueva responsable de la dirección de las estaciones de esquí y montaña de Espot y Port Ainé, tomando el testigo de Xavier Bigordà tras una etapa clave de consolidación técnica y operativa en ambos dominios pirenaicos.
Un relevo estratégico en el corazón del Pallars
El nombramiento responde a la voluntad de imprimir un impulso renovado a dos enclaves fundamentales para el tejido social y económico de la comarca. Espot, con su privilegiada proximidad al Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici y su perfil alpino clásico, y Port Ainé, referente indiscutible por su orientación norte y la excepcional conservación de su nieve polvo bajo el macizo del Orri, afrontan un periodo decisivo centrado en la sostenibilidad y la diversificación de experiencias.
Bajo la dirección de Tost, ambos centros invernales mantendrán el foco en tres ejes prioritarios:
- Eficiencia y modernización: Optimización de los recursos energéticos e hídricos en el mantenimiento del dominio esquiable.
- Desestacionalización: Consolidación de un modelo de turismo activo de montaña durante los doce meses del año.
- Identidad y territorio: Preservación del carácter auténtico y deportivo que define la experiencia de esquí en estos valles.
Paridad y vanguardia en la gestión de montaña
Este movimiento al frente de Espot y Port Ainé marca, además, un hito significativo en el panorama de la industria de la nieve. Con la incorporación de Gemma Tost, la red pública de estaciones de montaña catalanas alcanza una representación paritaria del cincuenta por ciento de mujeres en la máxima responsabilidad de sus complejos invernales.
El liderazgo femenino en la alta montaña deja de ser una excepción para consolidarse como un pilar estructural en el desarrollo del Pirineo contemporáneo.
La nueva dirección asume el reto en un contexto de transformación para los deportes de invierno, donde la excelencia en el servicio al esquiador, la digitalización de la operativa y la adaptación al cambio climático resultan determinantes para garantizar el equilibrio entre competitividad deportiva y respeto absoluto por el entorno natural.






