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Estaciones

Un 76% de las estaciones de esquí españolas ya son públicas

by Antonio Rodríguez
7 ago 2025

Dos de cada tres de las estaciones de esquí alpino en España ya son públicas. Gobiernos y ayuntamientos asumen el liderazgo para mantener viva la economía de montaña frente al reto climático y la rentabilidad privada.

Las estaciones de esquí en España atraviesan un punto de inflexión. Tras la integración de Boí Taüll bajo el paraguas de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, el mapa nacional confirma una tendencia de 23 de las 30 estaciones alpinas del país operan ya bajo gestión pública.

El modelo, que ha ido tomando forma en la última década, deja atrás la visión centrada exclusivamente en la rentabilidad privada. Las nuevas prioridades pasan por sostener economías rurales, proteger el empleo local y asegurar la viabilidad de la nieve como producto turístico en un escenario de cambio climático.

Según ATUDEM, 27 estaciones están agrupadas bajo su asociación, a las que se suman Port del Comte, La Pinilla y Punto de Nieve Santa Inés. Solo ocho de las treinta operan desde la iniciativa privada. Y el impacto , en algunos municipios, el esquí representa hasta un 20 % del ingreso anual.

El peso de los grandes grupos públicos

En el Pirineo catalán, siete de las diez estaciones ya están bajo titularidad pública. Seis de ellas forman parte del grupo FGC. Tavascán, gestionada por el Ayuntamiento de Lladorre, también recibe apoyo económico de Ferrocarrils.

En el Pirineo aragonés, tres de las cinco estaciones pertenecen al grupo Aramón. Solo Astún y Candanchú mantienen capital privado, aunque esta última opera bajo concesión desde 2016.

El Sistema Central mantiene una convivencia más equilibrada: cuatro estaciones son públicas, tres privadas. En la Cordillera Cantábrica, tras el cierre de Lunada, todas las estaciones en funcionamiento son públicas. Y en Sierra Nevada, Cetursa ,empresa pública andaluza,sigue al frente con un contrato de explotación estable.

Más inversión, menos riesgo

FGC, que ha elevado un 25 % su presupuesto para modernizar sus estaciones. Inversión en remontes, nieve artificial y planificación frente al deshielo son algunas de las claves para mantener el atractivo y la operatividad.

Lo que antes fue negocio privado, hoy se convierte en política pública. Una redefinición del esquí español que mira la sostenibilidad de la montaña, no en su venta.