Clarks Originals, Rick Owens y Moon Boot se encuentran con el lenguaje alpino de Moncler en tres nuevas interpretaciones del calzado de invierno.
Este invierno, la montaña empieza bajo los pies.
Para FW26, Moncler reúne tres colaboraciones que exploran distintas maneras de llevar el invierno: junto a Clarks Originals, Rick Owens y Moon Boot. Tres nombres con lenguajes propios que encuentran un punto en común en el terreno que Moncler conoce mejor: la montaña.

La primera en llegar es la Trailgrip Wallabee GTX, fruto de su colaboración con Clarks Originals. El reconocible Wallabee británico cambia de terreno sin perder su identidad. El ante, en tonos beige y caqui, se encuentra con una construcción preparada para condiciones más exigentes, con forro Gore-Tex impermeable y transpirable y la suela Trailgrip de Vibram. Bajo el perfil clásico del mocasín aparece una construcción técnica pensada para ofrecer estabilidad y agarre sobre superficies húmedas, secas o irregulares.
Es una combinación que funciona precisamente por contraste: la familiaridad de un clásico urbano y la tecnología de una pieza nacida para la montaña.

En noviembre llega la Trailgrip Megalace, creada junto a Rick Owens. La colaboración lleva el carácter técnico de Moncler hacia un territorio más escultórico. Piel y materiales acolchados se organizan en paneles curvos superpuestos, mientras el sistema de cordones Megalace construye un gesto gráfico sobre la parte superior. La silueta se apoya sobre una entresuela ligera y la suela Vibram, manteniendo la funcionalidad de la familia Trailgrip.
Rick Owens introduce aquí algo distinto: proporción, volumen y una cierta tensión arquitectónica. La tecnología deja de ser únicamente funcional para convertirse también en parte de la forma.

La tercera colaboración nace directamente de la nieve. Moon Boot x Moncler Grenoble Icon High Rodeo toma la reconocible silueta de Moon Boot y la lleva hacia el imaginario western. Presentada en Aspen, la bota combina ante y nubuck con bordados, detalles de piel nappa en el talón y la caña y una paleta que se mueve entre Chestnut y Caribou.
Hay algo deliberadamente híbrido en ella. La bota de nieve se encuentra con la bota de cowboy, dos objetos nacidos en paisajes muy diferentes que comparten una misma idea: proteger el pie y enfrentarse al terreno. El resultado conserva la personalidad de Moon Boot, pero adquiere una nueva dimensión dentro del universo de Moncler Grenoble.
A estas tres piezas se suma la evolución de los propios iconos de la casa. La Trailgrip GTX, la Trailgrip Lite3 y la Trailgrip Apex GTX continúan desarrollando la familia que ha convertido la tecnología de montaña en uno de los códigos reconocibles de Moncler. Junto a ellas aparecen nuevas siluetas como Vera Edge, Peak Snowcap y Altive Mid, concebidas para acompañar el invierno más allá de la nieve.
El hilo que une toda la propuesta no está en una estética común, sino en una manera de entender el calzado. La protección, el agarre, la ligereza y la estabilidad que normalmente asociamos al terreno alpino encuentran una nueva vida en la ciudad.
Clarks aporta la familiaridad de un clásico británico. Rick Owens, una visión más radical de la forma. Moon Boot, la memoria de la nieve. Moncler los reúne bajo un mismo principio: diseñar para el invierno sin limitarse a un solo paisaje.
Porque el invierno también se camina en la ciudad.






