Las últimas nevadas van a permitir la apertura de las primeras estaciones por Pirineos y la Cordillera Cantábrica esta semana.
La entrada de una masa de aire de origen polar ha intensificado el flujo del norte y noroeste, dejando lluvias y nevadas en el Pirineo y la Cordillera Cantábrica desde el lunes por la noche. A las 10 de la mañana del martes 25, los espesores continuaban aumentando en las zonas de alta montaña y el episodio seguía plenamente activo.
Por la zona de Pirineos, este frente ha nevado de forma continuada, con acumulaciones destacadas en la Val d’Aran, la Alta Ribagorça, Andorra —con especial incidencia en Arcalís, Grau Roig y Pas de la Casa— y en buena parte del Pirineo francés, donde las zonas de Aure, Hautes-Pyrénées, Couserans y Capcir están registrando un impacto notable.
La cota de nieve se ha mantenido estable entre los 1.000 y 1.400 metros; de hecho, a esta hora nieva en Vielha (974 m), un fenómeno poco habitual tan temprano en la temporada. Durante la pasada noche, el desplome térmico asociado a la irrupción de aire ártico permitió incluso que la nieve descendiera puntualmente por debajo de los 1.000 metros.
Mientras tanto, en la cordillera cantábrica, también está notando de lleno los efectos de esta irrupción fría. Según AEMET, la jornada transcurre con cielos muy nubosos, visibilidad reducida en las zonas altas y precipitaciones moderadas que caen en forma de nieve a partir de los 1.200–1.400 metros. En comarcas de montaña como Camaleño o Cabrales, el total acumulado puede situarse en torno a los 30–35 l/m². Este episodio, plenamente invernal para la época, contribuirá a consolidar el manto nivoso en Picos de Europa, Fuentes de Invierno, San Isidro y Alto Campoo, que mantienen nevadas continuas desde la pasada noche.
La semana continuará marcada por un notable descenso de las temperaturas y la presencia de nieve en amplias zonas del norte peninsular. Según las previsiones meteorológicas, el tiempo invernal se mantendrá hasta el viernes, dejando un escenario propicio para el arranque de la temporada en las estaciones de esquí.
Entre el martes y el miércoles, los Pirineos registrarán nevadas moderadas, especialmente abundantes en su vertiente norte. La Cordillera Cantábrica también experimentará episodios de nieve intermitente. El ambiente será rigurosamente frío, con mínimas muy bajas en áreas de alta montaña y rachas de viento fuerte en collados y cumbres, lo que incrementará la sensación térmica.
El jueves llegará un nuevo pulso húmedo procedente del noroeste, que reforzará las precipitaciones. Se esperan nevascas localmente intensas en el Pirineo francés y Andorra, con una cota de nieve que oscilará entre los 1.100 y 1.300 metros, favoreciendo la acumulación en zonas medias y altas.
De cara al viernes, el temporal tenderá a remitir, aunque el frío persistirá y no se descartan nevadas residuales. A partir del fin de semana, el tiempo mostrará una mejoría progresiva, poniendo fin a un episodio marcado por la inestabilidad atmosférica.
Este noviembre dinámico está contribuyendo a generar las primeras condiciones favorables para el inicio de la temporada en las estaciones de esquí, que podrían adelantar su apertura si la tendencia de frío y nieve se mantiene en los próximos días.






