El verano en Andorra ya no es temporada baja. Las estaciones de montaña han logrado transformar su oferta y convertir los meses cálidos en una oportunidad. Con rutas de senderismo, bike parks de referencia en los Pirineos, actividades familiares y propuestas de bienestar, el país ha alcanzado niveles de ocupación cercanos a los de invierno. La estrategia funciona: más visitantes, más pernoctaciones y una diversificación que consolida a Andorra como destino de cuatro estaciones.
Las estaciones de esquí de Andorra ,Grandvalira, Pal Arinsal y Ordino Arcalís, han cerrado una temporada de verano 2025 con resultados positivos y novedades que marcan un nuevo estándar para el turismo de montaña.
La afluencia ha sido ligeramente superior a la de años anteriores, con especial éxito en propuestas como el nuevo Bike World de Pal Arinsal, los circuitos e-bike de Grandvalira o el consolidado Mirador Solar de Tristaina en Ordino Arcalís.
Pal Arinsal: bicis para todos
Una de las principales novedades ha sido el lanzamiento del Bike World, un espacio temático pensado para todas las edades y niveles. Con zonas diferenciadas para el aprendizaje y la progresión, ha sido diseñado para fomentar la práctica de la bicicleta de forma segura y divertida. Su buena acogida ha confirmado que se mantendrá en futuras temporadas.
El icónico Bike Park de Pal Arinsal, referente en el sur de Europa, ha aumentado su afluencia un 9 % hasta el 14 de septiembre (sin contar los visitantes de la Copa del Mundo UCI de BTT), y seguirá abierto los fines de semana hasta el 12 de octubre. Eventos como la Vuelta a España y la MoraBanc Clàssica también han reforzado la visibilidad de la estación.
Grandvalira: más senderos, más experiencias
Este ha sido el tercer verano del proyecto E-Bike Trails de Grandvalira, con 105 km de rutas especialmente diseñadas para bicicletas eléctricas. Este año se ha incorporado la nueva Commencal Track Cyclone, una pista con 450 metros de desnivel que ya es una de las favoritas entre los ciclistas.
El Funicamp, puerta de acceso principal a estos circuitos, ha incrementado sus usuarios en un 11 %, alcanzando los 13.100 visitantes. Además, se han reforzado las actividades complementarias: excursiones en 4×4, pesca sin muerte en el lago del Cubil o la nueva vía ferrata de los Clots de l’Aspra guiada por los Grandvalira Mountain Guides.
En el sector Grau Roig, el Llac dels Pessons y su restaurante han sido nuevamente parada obligatoria para senderistas y amantes de la gastronomía de alta montaña.
Ordino Arcalís: la postal más visitada
El Mirador Solar de Tristaina ha sido, un año más, el gran atractivo estival de Ordino Arcalís. Hasta el 14 de septiembre, ha recibido a más de 59.000 visitantes. Desde su apertura en 2021, ha superado los 400.000, consolidándose como uno de los principales reclamos turísticos de verano en Andorra.
La experiencia se ha completado con una oferta gastronómica a la altura. La Borda la Coma ha ofrecido cocina de montaña y arroces; el Refugio de Sorteny, platos tradicionales andorranos; y la terraza Kokoi, una propuesta más informal pero igualmente cuidada.
Soldeu y Canillo, golf, familias y altura
El parque familiar Mon(t) Magic en Canillo ha mantenido cifras estables, atrayendo a familias con actividades como el Màgic Gliss, la tirolina de 500 metros, tiro con arco o kayak.
Por su parte, el Golf de Soldeu, el más alto de Europa con 9 hoyos a más de 2.000 metros, ha cerrado con un crecimiento del 20 %. Este año ha incorporado un nuevo minigolf en la terraza del restaurante Wine & Meat Bar by Jean Leon, que se mantendrá abierto hasta el 28 de septiembre.






