Comienza la recta final hacia la inauguración de los primeros Campeonatos Mundiales FIS de Freeride Andorra 2026.
Un grupo de 66 atletas procedentes de 17 naciones, entre ellos el andorrano Joan Aracil, competirán por alzarse con el título del primer campeón mundial de freeride en la historia, en las laderas de Ordino Arcalís. Coincidiendo con la apertura de la temporada de esquí, Andorra ha activado la cuenta regresiva para transformarse en el punto neurálgico del freeride internacional el próximo febrero —en menos de dos meses—, cuando se celebrará la edición inaugural de los FIS Freeride World Championships.
Las cumbres de Ordino Arcalís, valoradas a escala internacional por la excelencia de su nieve y por un relieve especialmente exigente, acogerán este acontecimiento sin precedentes que proclamará a los primeros campeones mundiales de freeride bajo la tutela de la Federación Internacional de Esquí y Snowboard (FIS). El certamen refuerza, además, el reconocimiento oficial de esta modalidad dentro del conjunto de los deportes de invierno.
La prueba se desarrollará en una única jornada, dentro de una ventana meteorológica fijada entre el 1 y el 6 de febrero de 2026. En ella se disputarán cuatro divisiones: esquí masculino, esquí femenino, snowboard masculino y snowboard femenino.
El listado de inscritos reúne a la élite mundial del freeride, figuran los españoles Abel Moga, Jokin Ruiz de Larramendi y Elisabet Marina en la modalidad de esquí, junto con Núria Castán y Pol Sabidó en snowboard.
A este grupo se incorpora, en representación de Andorra, el esquiador Joan Aracil, quien podrá sacar partido a su conocimiento íntimo del terreno en el que ha crecido y se ha formado. Exinstructor de la Escuela de Esquí de Ordino Arcalís y con experiencia en el circuito internacional, Aracil encarna a la nueva generación de freeriders. Su presencia en el campeonato garantiza la participación del país anfitrión en esta cita histórica.
Este campeonato concentrará la lucha por el título de Campeón del Mundo en una única jornada decisiva a diferencia del FIS Freeride World Tour, que se prolonga durante toda la temporada con múltiples etapas en distintas estaciones. Esta circunstancia convierte la prueba en un desafío total en el que los mejores especialistas del planeta deberán llevar su técnica y audacia al máximo para brindar un espectáculo de primer nivel y aspirar a proclamarse ganadores.






