El pulso polar ya deja nevadas récord en Chile y Argentina, con acumulaciones de hasta 2,2 metros en la cordillera.
Una masa de aire gélido avanza desde el sur del continente y amenaza con transformar el paisaje de los Andes y la Patagonia. Se trata de un pulso polar, una irrupción de frío extremo que hasta el 3 de agosto, podría generar una de las nevadas más intensas de los últimos años.
En Chile, centros de esquí como Nevados de Chillán podrían acumular más de 2 metros de nieve, mientras que en Valle Nevado, El Colorado y La Parva, las cifras oscilarían entre 66 centímetros y 1,15 metros. Del lado argentino, se esperan 30 a 50 centímetros en la cordillera patagónica, y hasta 20 centímetros en sectores de meseta y zonas llanas.

¿Qué es un pulso polar?
Es un fenómeno que ocurre cuando una masa de aire muy frío, proveniente de latitudes cercanas a la Antártida, se desplaza hacia regiones más templadas. Este movimiento suele estar acompañado por sistemas de baja presión y vientos húmedos que, al interactuar, generan el entorno ideal para nevadas copiosas.
En este caso, el aire frío comenzó a sentirse el 28 de julio en Tierra del Fuego y Santa Cruz, y avanza hacia el norte, alcanzando zonas como Cuyo, el oeste de la región pampeana e incluso parte de Buenos Aires, con lluvias frías y lloviznas.
Dónde nevará y cuánto se espera
- Nevados de Chillán: entre 1,35 y 2,24 metros de nieve
- Valle Nevado, La Parva y El Colorado: entre 66 cm y 1,15 m
- Cordillera patagónica argentina: entre 30 y 50 cm
- Meseta patagónica y zonas llanas del sur: entre 10 y 20 cm
- Centro-sur de Mendoza: hasta 40 cm
Ciudades como Bariloche, Esquel, San Martín de los Andes y Comodoro Rivadavia podrían quedar cubiertas por la nieve y enfrentar días con temperaturas mínimas por debajo de los -15 °C.
Lo que viene
El pronóstico incluye nevadas intensas hasta el lunes 4 de agosto. Las temperaturas máximas se mantendrán por debajo de los 0 °C en muchas zonas. Se esperan interrupciones en rutas, cortes de luz y condiciones complicadas para circular.
El Servicio Meteorológico Nacional no descarta que una nueva masa de aire polar llegue en los días siguientes, prolongando los efectos del fenómeno.






