Quim Salarich finaliza 13º en el slalom de Madonna di Campiglio y firma el segundo mejor tiempo de la manga invertida.
El esquiador catalán Quim Salarich firmó una actuación de alto nivel al finalizar en la 13ª posición del Slalom Nocturno de Madonna di Campiglio, una de las pruebas más emblemáticas del calendario de la Copa del Mundo de esquí alpino.
Salarich llegaba a la cita italiana tras encadenar varias pruebas en las que había demostrado contar con el nivel técnico y físico necesario para competir entre los mejores especialistas del mundo. Sin embargo, hasta ahora le había faltado ese pequeño factor de fortuna imprescindible para asentarse con regularidad entre los 30 primeros. En esta ocasión, la historia fue distinta.
Con gran determinación, el catalán afrontó la primera manga con una línea muy bien planteada y una ejecución limpia, sin errores, que le permitió situarse en una meritoria 22ª posición. Un resultado que le garantiza el pase a la segunda manga, que además le sirvió para liberar la tensión y la frustración acumuladas en citas anteriores.
En la segunda bajada, el objetivo era recuperar el mayor número posible de posiciones y escalar en la clasificación final. El trazado, diseñado por el equipo austríaco, presentaba una enorme exigencia técnica, con secciones en las que era imprescindible esquiar alto, con precisión milimétrica y sin concesiones al error para mantener una línea eficaz. La dificultad del recorrido quedó patente cuando los cuatro primeros corredores no lograron completar la manga.
En ese contexto, Salarich volvió a demostrar solidez y madurez competitiva, aprovechando las circunstancias y firmando una segunda manga de gran nivel que le permitió escalar hasta la 13ª posición final. Un resultado que confirma su progresión en la Copa del Mundo y refuerza su candidatura a consolidarse entre los mejores slalomistas del circuito internacional.






