Al menos seis personas han fallecido durante el fin de semana como consecuencia de varias avalanchas registradas en el macizo alpino francés, todas ellas mientras practicaban esquí fuera de las pistas balizadas, según han confirmado las autoridades locales y los servicios de emergencia.
Durante la jornada del sábado se produjeron dos avalanchas independientes en territorio saboyano, que causaron la muerte de tres esquiadores.En la estación de Val-d’Isère, dos hombres quedaron sepultados bajo aproximadamente 2,5 metros de nieve tras el desprendimiento de una placa en una zona no controlada del dominio esquiable.
A pesar de la rápida intervención de los equipos de rescate, ambos fallecieron en el lugar al no poder ser reanimados.Un tercer esquiador murió ese mismo día en Arêches-Beaufort, también en Saboya, al verse atrapado por un alud en un itinerario fuera de pista. La persona que le acompañaba fue rescatada con vida y evacuada en estado grave a un centro hospitalario.
Las condiciones meteorológicas adversas persistieron durante el domingo, cuando nuevas avalanchas afectaron de nuevo al mismo macizo alpino, elevando el balance total a seis fallecidos en apenas 48 horas. En total, se contabilizaron seis avalanchas en diferentes puntos de la región.En La Plagne, un esquiador británico de unos 50 años fue localizado bajo 2,5 metros de nieve en una zona fuera de pista. Los equipos de búsqueda tardaron cerca de una hora en encontrarlo, con la participación de numerosos rescatistas y perros especializados, pero no fue posible salvarle la vida.
Otro alud mortal se produjo en Courchevel, donde falleció una persona que también practicaba esquí fuera de las áreas aseguradas. Además, medios locales han informado de varios heridos en sectores como Tignes y Orelle, todos ellos relacionados con avalanchas en terreno expuesto.
El servicio meteorológico Météo-France había situado el riesgo de avalanchas en nivel 4 (fuerte) durante todo el fin de semana en amplias zonas de los Alpes. Este nivel implica que avalanchas de gran tamaño son probables de forma natural y que pueden desencadenarse fácilmente con el paso de una sola persona.
Las intensas nevadas recientes, combinadas con fuertes rachas de viento y la presencia de capas de nieve inestables, han generado condiciones extremadamente delicadas para la práctica del esquí fuera de pista.Ante esta situación, las autoridades francesas y los servicios de rescate han reiterado su llamada a la máxima prudencia, recordando que todos los accidentes se produjeron en terrenos no controlados.
Asimismo, han recomendado evitar el fuera de pista, consultar siempre los boletines oficiales de peligro de aludes y posponer cualquier actividad en zonas expuestas mientras se mantenga el riesgo elevado.






