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Lo que hace apenas una década parecía una excentricidad hoy empieza a tomar forma con estructura y planificación. Arabia Saudí, el país que sorprendió al mundo al anunciar que sería sede de los Juegos Asiáticos de Invierno 2029, avanza con paso firme en su objetivo de convertirse en un destino de referencia para el esquí… en pleno desierto.
La pasada semana, la empresa andorrana Pas Grau Internacional (PGI) —filial de SAETDE, una de las dos gestoras de Grandvalira— publicó una oferta de empleo en Francia en la que busca un perfil muy concreto: un experto en el sector montaña y nieve con experiencia en la gestión de pistas e infraestructuras de esquí. Uno de los destinos clave para este profesional será, nada más y nada menos, que Arabia Saudí.
¿Cómo es posible esquiar en Arabia Saudí?
Aunque parezca una paradoja, Arabia Saudí cuenta con una cadena montañosa en el noroeste del país donde las altitudes superan los 3.000 metros. Durante los meses de invierno, las temperaturas descienden con frecuencia por debajo de cero y, en algunas ocasiones, incluso nieva. Pero esto no es suficiente para un evento de la magnitud de unos Juegos Asiáticos.
Por eso, la solución pasa por crear desde cero una estación de esquí alimentada por nieve artificial. El proyecto incluye un lago artificial que servirá de reserva hídrica, alimentado con agua desalinizada del mar mediante tecnologías sostenibles impulsadas por energías renovables. Además, se están proyectando hoteles, restaurantes y sistemas de eficiencia energética y de gestión de aguas para crear un entorno turístico de alto nivel.
El diseño de esta ambiciosa infraestructura está siendo liderado por el arquitecto español Ignacio Gómez, residente en Dubái. La previsión es que las primeras instalaciones estén operativas en enero de 2027, permitiendo así un rodaje de dos años antes de los Juegos.
Un proyecto que busca líderes
El puesto que ofrece PGI es clave para la operativa del proyecto: supervisión técnica, coordinación de equipos y enlace con los inversores públicos y privados del país. Se requiere una experiencia mínima de 5 años en estaciones de esquí, dominio de áreas como remontes mecánicos, nieve artificial y seguridad de pistas, así como alta disponibilidad para misiones internacionales en destinos como Arabia Saudí, Asia Central, Andorra y Argentina.
La posición es indefinida, con remuneración competitiva y beneficios de salud incluidos, y representa una oportunidad única de formar parte de uno de los desarrollos más ambiciosos de la historia reciente del esquí.
PGI y el futuro global de la nieve
Este movimiento no es aislado. PGI también ha firmado recientemente un acuerdo con el gobierno de Kazajistán para el desarrollo de una nueva estación de esquí en el país, en una operación encabezada por su CEO, Joan Viladomat. Con más de 60 años de experiencia en Andorra, la consultora busca posicionarse como una referencia internacional en el diseño, desarrollo y explotación de destinos de montaña.
Lo que está ocurriendo en Arabia Saudí no solo desafía nuestra idea de dónde se puede esquiar, sino que abre un nuevo capítulo en la globalización del turismo de nieve. La montaña ya no entiende de latitudes.






