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Lucas Pinheiro Braathen, el esquiador que está cambiando la historia del esquí

by Guillermo Sanchez
25 oct 2026

El brasileño conquista Sölden y abre la Copa del Mundo 2026/27 con una victoria que confirma su extraordinario momento. Campeón olímpico, dueño del Globo de Cristal y convertido en uno de los grandes protagonistas del esquí mundial, Braathen demuestra que su revolución deportiva está lejos de terminar.

Hay deportistas que ganan carreras y otros que consiguen transformar la manera en que se percibe un deporte. Lucas Pinheiro Braathen parece decidido a hacer ambas cosas.

El esquiador brasileño ha inaugurado la temporada 2026/27 de la Copa del Mundo de esquí alpino con una victoria en Sölden, Austria, uno de los escenarios más emblemáticos del calendario internacional. Sobre el glaciar de Rettenbach, donde tradicionalmente comienza el invierno competitivo, Braathen volvió a imponerse a los mejores especialistas del planeta y dejó una primera declaración de intenciones: el hombre que conquistó el oro olímpico y el Globo de Cristal la pasada temporada sigue siendo la referencia del eslalon gigante.

Su triunfo supone la cuarta victoria consecutiva en esta disciplina, contando su histórica actuación en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina 2026. Una racha que trasciende las estadísticas y consolida a uno de los personajes más singulares y atractivos del deporte contemporáneo.

Lucas Pinheiro Braathen (BRA/Atomic) looks to the heavens after winning the Sölden Giant Slalom race on Sunday. ©Kevin Voigt/VOIGT/FIS

Una victoria que confirma una nueva jerarquía

Sölden nunca es una carrera cualquiera. La estación austriaca representa el inicio simbólico de la temporada, el momento en el que meses de preparación física, desarrollo técnico y expectativas se enfrentan por primera vez al cronómetro.

Este año, además, las condiciones añadieron una dificultad considerable. Los fuertes vientos obligaron a modificar la salida y acortar el recorrido, mientras que la visibilidad irregular y una pista exigente pusieron a prueba la capacidad de adaptación de los corredores.

Braathen respondió con una primera manga prácticamente impecable, estableciendo una ventaja de 24 centésimas sobre sus perseguidores. En la segunda, lejos de limitarse a conservar su posición, volvió a demostrar la confianza y la precisión que han definido sus últimas actuaciones.

Detuvo el cronómetro en 1:44.72, superando por 48 centésimas al suizo Loïc Meillard y por 49 a Marco Odermatt, el gran dominador de la clasificación general durante los últimos años.

La diferencia entre los dos suizos fue de apenas una centésima. Odermatt, que firmó el mejor tiempo de la segunda manga, tuvo que conformarse con el tercer escalón del podio. Para el campeón suizo, que llegaba después de una pretemporada condicionada por problemas físicos, el resultado supone un comienzo sólido, aunque también una confirmación de que su principal rival ha elevado el nivel de exigencia.

Four-time GS Crystal Globe winner Marco Odermatt (SUI/Stöckli) shows his form during the first run on Sunday. ©Frank Heinen/VOIGT/FIS

De Noruega a Brasil: una historia que ha roto las fronteras del esquí

Para comprender la dimensión de Lucas Pinheiro Braathen hay que mirar más allá de sus resultados.

Nacido en Oslo, de padre noruego y madre brasileña, creció vinculado a la tradición del esquí escandinavo, una de las grandes escuelas de este deporte. Su talento lo llevó rápidamente a la élite internacional y, con apenas 20 años, consiguió precisamente en Sölden su primera victoria en la Copa del Mundo, en 2020.

Sin embargo, su trayectoria dio un giro inesperado cuando anunció su retirada del esquí competitivo en 2023, en medio de diferencias con la federación noruega.

Su regreso, esta vez representando a Brasil, abrió un capítulo completamente distinto.

El cambio no fue únicamente una decisión deportiva. También significó la posibilidad de competir desde una identidad más personal, conectada con sus raíces familiares y con una manera de entender el deporte que desafía algunas de sus convenciones tradicionales.

En febrero de 2026 hizo historia al conquistar el oro olímpico en eslalon gigante, convirtiéndose en el primer deportista sudamericano en ganar una medalla en unos Juegos Olímpicos de Invierno. Después llegaron las victorias decisivas que le permitieron conquistar el Globo de Cristal de la especialidad.

Hoy, a sus 26 años, suma nueve victorias en la Copa del Mundo y ha convertido la bandera brasileña en una presencia habitual en los podios de un deporte históricamente dominado por las grandes naciones alpinas y nórdicas.

Mucho más que un campeón: una nueva imagen para el esquí

La influencia de Braathen no se limita a su capacidad para bajar una pista más rápido que sus rivales.

Su personalidad, su relación con la moda, la música y la cultura contemporánea, y una manera de expresarse poco convencional dentro del circuito, han contribuido a construir una figura que conecta con públicos que tradicionalmente permanecían alejados del esquí alpino.

Lucas Pinheiro Braathen (BRA/Atomic) carving down the Rettenbach glacier during his leading first run on Sunday. ©Christophe Pallot/AgenceZoom/FIS

En un deporte profundamente ligado a su herencia europea, Braathen representa una generación de atletas que entiende la competición y la identidad personal como dos dimensiones inseparables.

No se trata únicamente de sus celebraciones, su estética o su carisma. Su mayor aportación puede estar en demostrar que el esquí de élite tiene capacidad para ampliar sus fronteras culturales y geográficas sin renunciar a su esencia competitiva.

Brasil, un país asociado internacionalmente al fútbol, las playas y los deportes de verano, tiene ahora a uno de los mejores esquiadores del mundo. Y esa realidad ofrece al esquí alpino una oportunidad extraordinaria para conectar con nuevas audiencias.

Sölden, el lugar donde todo comenzó

Hay un componente especialmente significativo en esta victoria.

Hace seis años, en octubre de 2020, un joven Braathen de 20 años sorprendía al circuito al convertirse en el vencedor más joven de una prueba masculina de la Copa del Mundo en Sölden.

Entonces competía bajo bandera noruega y apenas comenzaba a descubrir su potencial.

Hoy regresa al mismo escenario como campeón olímpico, ganador del Globo de Cristal y líder de una nueva generación que aspira a redefinir el futuro de la disciplina.

Entre ambas victorias ha habido una retirada, un regreso, un cambio de nacionalidad deportiva y una transformación personal que difícilmente podría haberse anticipado.

Su celebración en la meta reflejó precisamente esa dimensión emocional. Para Braathen, volver a ganar en el lugar donde comenzó su historia tiene un significado que va mucho más allá de los puntos obtenidos.

El invierno acaba de empezar

La temporada 2026/27 apenas ha levantado el telón, pero Sölden ya ha ofrecido algunas de las claves que pueden marcar los próximos meses.

Marco Odermatt continúa siendo uno de los grandes referentes del esquí mundial. Loïc Meillard ha demostrado que dispone de velocidad y consistencia para competir por las victorias desde el comienzo. Y Braathen ha dejado claro que sus éxitos recientes no representan un punto de llegada.

Loïc Meillard (SUI/Rossignol) attacks the Rettenbach glacier in the second run on Sunday en route to runner-up position. ©Alexis Boichard/AgenceZoom/FIS

La Copa del Mundo masculina continuará el 15 de noviembre en Levi, Finlandia, con la primera prueba de eslalon de la temporada, una especialidad en la que el brasileño también ha demostrado su capacidad para ganar.

Quedan meses de competición, grandes clásicos alpinos y una lucha por los títulos que promete mantener la atención del circuito internacional.

Pero la primera gran imagen del invierno ya tiene protagonista.

Lucas Pinheiro Braathen ha vuelto a ganar. Y, mientras sigue escribiendo su propia historia, también está contribuyendo a cambiar la del esquí.