La estadounidense inaugura la Copa del Mundo de esquí alpino 2026/27 con la primera victoria de su carrera, en una jornada marcada por las difíciles condiciones del glaciar de Rettenbach, el estreno de Van Deer en el circuito femenino y una segunda manga que alteró por completo los pronósticos.
La Copa del Mundo de esquí alpino ha regresado a Sölden con uno de esos resultados que recuerdan por qué este deporte sigue siendo tan imprevisible. Paula Moltzan, a sus 32 años y después de 148 participaciones sin conocer la victoria, ha conquistado el gigante inaugural de la temporada 2026/27 por apenas una centésima de segundo. Lo ha hecho en el glaciar de Rettenbach, remontando desde la quinta posición y estrenando material de Van Deer, la marca vinculada a Marcel Hirscher. Una combinación de circunstancias que convierte su triunfo en mucho más que la primera victoria del calendario.
La estadounidense llegaba a Austria con diez podios en la Copa del Mundo, una trayectoria consolidada entre las mejores especialistas y una asignatura todavía pendiente: ganar. Sölden parecía, en principio, un escenario complicado para resolverla. Tras la primera manga, Mikaela Shiffrin lideraba la clasificación con una ventaja de 59 centésimas sobre su compatriota. Pero la segunda bajada transformó la carrera en un ejercicio de adaptación, agresividad y gestión del riesgo. La nieve, el viento y una visibilidad cada vez más reducida terminaron siendo determinantes en una jornada en la que las favoritas no pudieron defender sus posiciones.
UNA CENTÉSIMA QUE CAMBIA UNA CARRERA
Moltzan afrontó la segunda manga con una estrategia clara: atacar. Mientras las condiciones empeoraban en la parte alta del recorrido y la luz perdía intensidad, la estadounidense apostó por una línea agresiva, especialmente en el sector de mayor pendiente. Su descenso no fue perfecto y perdió parte de la ventaja acumulada en el tramo final, pero resultó suficiente para situarse por delante de Lara Colturi, que había firmado una extraordinaria remontada desde la sexta posición.

La diferencia entre ambas fue de 0,01 segundos. El margen más pequeño posible en el cronometraje del esquí alpino y, esta vez, el que separó a Moltzan de una nueva oportunidad perdida.
Todavía quedaban cuatro corredoras por salir. Entre ellas, Shiffrin, líder de la primera manga, y algunas de las principales aspirantes al podio. Ninguna consiguió mejorar el tiempo de Moltzan. La estadounidense pasó de esperar en la zona de meta a celebrar una victoria que llevaba años persiguiendo.
El resultado adquiere una dimensión especial por el momento de su carrera. A los 32 años, cuando buena parte de las grandes figuras del circuito ya han acumulado sus principales éxitos, Moltzan demuestra que la experiencia, la continuidad y la capacidad de adaptación siguen teniendo un peso decisivo en el alto rendimiento. Su triunfo llega, además, después de un cambio técnico importante, con el que abre una etapa completamente nueva.
VAN DEER ENTRA EN ESCENA CON UNA VICTORIA HISTÓRICA
El triunfo de Moltzan tiene también una lectura relevante para la industria del esquí. Sölden era su primera carrera con Van Deer y, al mismo tiempo, la primera participación femenina de la marca en la élite de la Copa del Mundo. El resultado difícilmente podría haber sido mejor: una victoria en el estreno y en uno de los escenarios con mayor exposición mediática del calendario alpino.
La firma impulsada por Marcel Hirscher continúa desarrollando su presencia en la competición internacional, un territorio donde el rendimiento del material constituye tanto una cuestión deportiva como una herramienta fundamental de posicionamiento. En un circuito dominado históricamente por fabricantes con décadas de experiencia, conseguir resultados inmediatos supone un importante respaldo para cualquier proyecto que aspire a consolidarse entre las grandes marcas.
Moltzan reconoció tras la carrera que nunca habría imaginado conseguir su primera victoria precisamente en el estreno de su nuevo equipamiento. Más allá del simbolismo, el resultado introduce un elemento interesante en el comienzo de temporada: los cambios de material pueden tener consecuencias deportivas inmediatas y alterar equilibrios que parecían establecidos.
No fue, además, el único estreno destacado. Lara Colturi, que esta temporada compite con Head, consiguió la segunda posición después de una manga final especialmente exigente. Dos corredoras con nuevos esquís ocuparon así los dos primeros puestos del podio inaugural.
LARA COLTURI Y EMMA AICHER CONFIRMAN EL CAMBIO GENERACIONAL
A sus 19 años, Lara Colturi volvió a demostrar que su progresión no responde únicamente a las expectativas generadas alrededor de su talento. La esquiadora que representa a Albania comenzó la segunda manga desde la sexta posición y encontró la velocidad necesaria para remontar hasta el segundo puesto, a una distancia mínima de la victoria.

Su descenso fue especialmente significativo por las condiciones de la pista. Con visibilidad reducida, viento y una superficie cada vez más irregular, Colturi consiguió el tercer mejor tiempo de la segunda manga. Su capacidad para mantener la velocidad en un escenario tan exigente confirma que dispone de recursos para competir por las primeras posiciones incluso cuando las condiciones se alejan de lo ideal.
El tercer puesto fue para la alemana Emma Aicher, de 22 años, que completó una de las actuaciones más interesantes de la jornada. Partía desde la novena posición y terminó logrando su primer podio de Copa del Mundo en gigante, una disciplina que hasta ahora no figuraba entre sus principales fortalezas.
El resultado de ambas aporta una lectura importante al inicio del invierno. La nueva generación no solo está ganando presencia en las clasificaciones, sino que empieza a encontrar una regularidad competitiva capaz de cuestionar el dominio de las grandes especialistas.
SHIFFRIN PIERDE EL LIDERATO EN UNA SEGUNDA MANGA IMPREVISIBLE
La gran decepción deportiva de la jornada fue Mikaela Shiffrin. La estadounidense había firmado una primera manga extraordinaria, superando incluso algunas de las peores rachas de viento en la parte alta del recorrido para situarse al frente de la clasificación.
Su ventaja parecía suficiente para afrontar la segunda bajada con opciones muy sólidas de victoria. Sin embargo, las condiciones cambiaron de manera significativa y Shiffrin, última corredora en tomar la salida, no consiguió encontrar el ritmo necesario. Los errores se acumularon y la pérdida de tiempo fue constante hasta cruzar la meta en séptima posición.

El resultado impidió que alcanzara su victoria número 111 en la Copa del Mundo y prolongó su espera para volver a ganar un gigante, algo que no consigue desde hace casi tres años.
La carrera tenía un interés añadido por el planteamiento deportivo de Shiffrin para esta temporada, en la que pretende prestar mayor atención al gigante y al supergigante, reduciendo parcialmente su concentración en el eslalon. Sölden deja una primera lectura contradictoria: su velocidad en la manga inicial confirma su potencial, pero también evidencia la dificultad de mantener ese rendimiento cuando las condiciones de carrera cambian radicalmente.
Sara Hector terminó cuarta y Camille Rast sexta, después de que ambas perdieran posiciones respecto a la primera manga. Tampoco fue el comienzo esperado para Julia Scheib, vigente campeona de la Copa del Mundo de gigante y ganadora en Sölden el año anterior, que quedó eliminada tras salirse del trazado en su primer descenso.
EL REGRESO DE PETRA VLHOVÁ, OTRA DE LAS NOTICIAS DEL DÍA
Entre los resultados del gigante inaugural hubo una historia que merece atención propia. Petra Vlhová regresó a la Copa del Mundo después de 1.008 días de ausencia por lesión, poniendo fin a un largo periodo alejada de la competición.
La eslovaca, campeona olímpica de eslalon en Pekín 2022, mostró un nivel prometedor en su primera manga, que completó en undécima posición. Las complicadas condiciones de la segunda bajada terminaron relegándola al puesto 23, aunque el resultado deportivo quedó en un segundo plano frente al significado de su regreso.
Su presencia vuelve a incorporar al circuito a una de las grandes figuras del esquí alpino de los últimos años y añade un nuevo foco de interés a una temporada que comienza con numerosas incógnitas deportivas.
SÖLDEN ABRE UN INVIERNO SIN JERARQUÍAS DEFINIDAS
El gigante femenino de Sölden ha dejado bastante más que una ganadora inesperada. La victoria de Moltzan, el rendimiento de Colturi y Aicher, los cambios de material y las dificultades de algunas de las grandes favoritas dibujan un comienzo de temporada abierto, en el que las diferencias parecen especialmente ajustadas.
También confirma la importancia que sigue teniendo la prueba inaugural del glaciar de Rettenbach. Sölden no decide una Copa del Mundo, pero ofrece las primeras referencias reales después de meses de preparación, pruebas técnicas y movimientos dentro de los equipos.
Para Paula Moltzan, el resultado supone un punto de inflexión. Después de diez podios y 149 participaciones, la estadounidense ya tiene la victoria que faltaba en su trayectoria. Y la ha conseguido en el momento de mayor visibilidad del comienzo de temporada, con una nueva marca de esquís y frente a algunas de las mejores corredoras del mundo.
La Copa del Mundo 2026/27 acaba de comenzar, pero Sölden ya ha dejado un mensaje: las jerarquías del invierno anterior no garantizan nada cuando vuelve a ponerse en marcha el cronómetro.







